el cielo amarillo pálido del otoño
y una voz desde la radio me sacaron del ensimismamiento
enmimismamiento
"todos buscamos algo" recita un MC
pero era una mañana amarilla de noviembre
y nada era tan obvio conduciendo a
130 kilómetros hora
30 revoluciones
90 pulsaciones por minuto
desde ninguna parte a ningún lugar
un lugar donde nadie busca nada
ninguna otra parte es un lugar que no existe
un lugar blanco inmaculado antiséptico quirúrgico
impoluto políticamente correcto
donde nadie busca nada
cuando te das cuenta, un autómata ha suplantado tus sueños
y todo lo que buscabas ha acabado por romperte el corazón
a 90 pulsaciones por minuto
20091103
es que, cuando te disparan, sangras
07:01
20091007
20090911
otoño (ii)
cada año al final del verano escribo
que el verano se acaba como una fiesta
y el ocaso rojo como una granada
y los ceniceros rebosantes de colillas
y el mal sabor de boca después de tantas copas...
el verano se acaba un año tras otro con una promesa
ahogada en un vaso de gintonic
y los cubitos a medio derretir forman una
capa aceitosa en la superficie
pero este año el verano acaba con el aire
frío y puro con una promesa flagrante
una agenda llena de notas y fotografías en color
la fiesta aún no ha acabado porque ni siquiera ha empezado
la calma late y brilla y crece
y la vida era esto la vida era así:
sin marismas, sin resaca.
que el verano se acaba como una fiesta
y el ocaso rojo como una granada
y los ceniceros rebosantes de colillas
y el mal sabor de boca después de tantas copas...
el verano se acaba un año tras otro con una promesa
ahogada en un vaso de gintonic
y los cubitos a medio derretir forman una
capa aceitosa en la superficie
pero este año el verano acaba con el aire
frío y puro con una promesa flagrante
una agenda llena de notas y fotografías en color
la fiesta aún no ha acabado porque ni siquiera ha empezado
la calma late y brilla y crece
y la vida era esto la vida era así:
sin marismas, sin resaca.
es que, cuando te disparan, sangras
13:46
20090811
heartbeats

anochece al otro lado del cristal de la oficina
los gatos se agazapan entre la maleza
las luces de la ciudad guiñan lentamente
es la hora: los corazones salen de cacería
y su latido frenético puede oírse desde cualquier
rincón del mundo
entonces hay algo que veo claro
no quiero ser como tú
no voy a renunciar a la búsqueda
no voy a renunciar a escuchar ese latido
tomo una determinación,
elijo la vida
no voy a morir sola
es que, cuando te disparan, sangras
06:13
20090805
Alice, querida Alice
pasados los años lo comprendo: el amor es dos que se miran. yo miraba para otra parte con ojos muertos. miraba hacia aquel lugar que no existe o que solo existe dentro de mí. dos que se miran. y cada una de nosotras estaba sola ante sí misma, ante una imagen borrosa de sí misma. eso fue lo que nos destruyó. no podía soportar el sabor de tu carmín o el peso de tu cuerpo porque yo no estaba junto a él. yo no estaba contigo. esa fue la más terrible incomunicación, el insalvable abismo. la carencia de paz del animal herido que éramos. dos que miran en distinta dirección no pueden reconocerse. ni apaciguarse, Alice. sin otra mirada donde beber no se apaga la sed.
pasados los años lo comprendo: el amor es dos que se miran. yo miraba para otra parte con ojos muertos. miraba hacia aquel lugar que no existe o que solo existe dentro de mí. dos que se miran. y cada una de nosotras estaba sola ante sí misma, ante una imagen borrosa de sí misma. eso fue lo que nos destruyó. no podía soportar el sabor de tu carmín o el peso de tu cuerpo porque yo no estaba junto a él. yo no estaba contigo. esa fue la más terrible incomunicación, el insalvable abismo. la carencia de paz del animal herido que éramos. dos que miran en distinta dirección no pueden reconocerse. ni apaciguarse, Alice. sin otra mirada donde beber no se apaga la sed.
es que, cuando te disparan, sangras
11:41
20090722
estampas japonesas.
tú me haces pensar en estampas japonesas
y, por extensión, en cuadros de van gogh
en los personajes femeninos de Murakami
en Midori y su apariencia frágil con el pelo corto, casi tan corto como yo
y, por extensión, en cuadros de van gogh
en los personajes femeninos de Murakami
en Midori y su apariencia frágil con el pelo corto, casi tan corto como yo
es que, cuando te disparan, sangras
13:08
puede ser cien veces la misma historia, pero nunca será la misma historia. pienso que puedo prepararme para la próxima vez y que cuando me cruce contigo estaré lista. y es cien veces cien la misma historia aunque cada vez es otra. como tú, como yo. por eso nunca puedo prepararme. nosotras nunca estamos en el lugar adecuado a la hora exacta. una ola de tinta, un roce accidental de nuestras manos. mi corazón, pequeño y endurecido, vuelve a la sangre y a la tierra. mineral puro diamante en bruto en nuestro pecho.
es que, cuando te disparan, sangras
08:19
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
